No sé como llamarlo...


Este plato nunca ha tenido nombre así que cada cual lo llame como quiera.
Es de lo más fácil de hacer e ideal para prepararlo el día anterior, ya que como todos los guisos mejoran con un reposo de 24 horas.
La carne es de cerdo y lo que parece patatas es en realidad nabos, por lo tanto un plato típico de otoño.

En una cazuela doramos un par de hermosas cebollas, cuando hayan cogido color incorporamos carne de la parte del cuello del cerdo cortada a dados no demasiados pequeños.
Lo dejamos cocer unos cinco minutos e incorporamos nabos, zanahorias y tomate también a dados, lo dejamos cinco minutos más y lo regaremos con un poco de coñac para inmediatamente incorporar agua o mejor caldo hasta que lo cubra todo.
Bajamos el fuego al mínimo y que cueza por lo menos una hora, yo lo dejé casi dos horas.
...Y voilà un estupendo y consistente plato.

Comentarios

  1. Ya me imagino que a ciertas edades el Eno es necesario ;)
    Aisshhhhh qué tortura ha de ser para algunos estómagos...

    Besos

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