Algo de mí...44

Aunque llevaba silenciador el ruido había sido superior a lo que hubiese deseado, el pequeño ascensor había maximizado el sonido y ello me puso muy nerviosa por lo que cometí un tremendo error, sin verificar la muerte de mi víctima salí corriendo las dos plantas que me separaban de la calle.
Por fin podía repirar profundamente, lo que hizo que sintiese que el oxigeno que llegaba a mis pulmones me quemase, mi pulso andaba disparado y más que andar corría lo más lejos posible de esa barriada que no quería volver a pisar en mi vida.

Llegué al hotel andando, me hubiese sido imposible coger el metro en ese estado, al llegar a la habitación me duché con la esperanza de tranquilizarme lo cual no conseguí; en esos momentos me hubiera gustado haber sido fumadora, bebedora o lo que fuese con tal de apaciguar mis nervios.
Permanecí sentada en la butaca a oscuras durante más de dos horas, y poco a poco fui capaz de poder pensar con claridad; la idea de salir de Bilbao esa misma noche era cada vez más fuerte en mí, pero fui capaz de esperar hasta el día siguiente tal y como lo había planeado.

Comentarios

  1. Ay que no lo has matado...

    Muy rápido iba todo, ya me extrañaba a mí.

    Besos.

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  2. Ahora va todo muy rápido?????
    El caso es quejarse¡!

    Petó Toro

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