jueves, 8 de septiembre de 2011

El perfecto anfitrión


No soporto las películas de miedo, ni las llamada gore, huyo de ellas.
Así que entré con todas mis reservas a ver ésta, pero al mister le apetecía y a mí me llamaba la atención después de verla anunciada en un trailer.

Pero cuando llevábamos la mitad más o menos del film anuncié que si seguía por ese camino me marcharía, no tengo ningunas ganas de ser testigo aunque sea de ficción de unas torturas.
Pero aguanté, y puedo asegurar que cuando acabó pude exclamar: ¡Pero qué buena!

Dicho esto, me gustaría hacer una reflexión sobre las opiniones de las películas que veo y comento.
Por de pronto mis gustos son que no tengo, por ejemplo he empezado diciendo que no me gustan las películas de miedo y tengo un buen recuerdo en su momento de la saga de Aliens, ni las gore y no me perdí ninguna de Kid Bill.
Así que reconozco que mi criterio al escoger ver una película tiene poco fundamento y mucho de intuición.

A una película le pido que me atrape, sea de amor, infantil, juvenil, de acción, de autor; que me clavé en la butaca y no tenga ganas de que acabe.
Si además me emociona mejor, me haga llorar, me haga reír, que me active la adrenalina.
Pero me he dado cuenta que la sorpresa es lo mejor que llevo, películas que no esperaba mucho de ellas me han golpeado, y cuando me recomiendan una sé que aunque no ponga muchas esperanzas al final acabo diciendo no era para tanto.
Y lo mismo me pasa con el Blog, cuando comento una película a veces temo que se pierda la magia de las buenas sorpresas como el film que publico hoy.
Al mi alrededor muchos saben de mi afición a ir al cine y me preguntan por la última que he ido a ver.
Y siempre intento contestar que a mí me ha gustado, nada que ver con que sea una buena película.

Concluyendo, todo es muy subjetivo…no os ha pasado de volver a ver películas que os encantaron en su momento y ahora las encontráis infumables…o lo contrario?

4 comentarios:

  1. Me pasa con muchas películas.
    Por ejemplo con las de Woody Allen.
    Yo adoraba sus películas. Las idolatraba.
    Ahora las veo y no me gustan la mayoría.
    El tiempo no las ha tratado bien.
    O no me ha tratado bien a mí.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. El cine es muy subjetivo, pueden ir varias personas al ver una peli y cada una salir con una sensación diferente
    SObre lo que dices es exactamente lo que me ocurre al comentar un libro en el blog
    Besos
    Emma

    ResponderEliminar
  3. de eso se trata,no?? de cambiar y evolucionar y con los gustos pasa lo mismo

    y no te sientas mal, creo que a estas alturas todos entendemos el alto grado de subjetividad en una "recomendación" yo hablo apasionadamente de una peli, por ejemplo, y después de mi speech siempre digo "aunque no sé si a ti te va a gustar" y me quedo tan ancha porque es verdad a mí me apasiona pero también me apasiona mi chico y no veo que las masas caigan rendidas a sus pies ;)

    besos y feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  4. La clave está precisamente en tus palabras: "a una película le pido que me atrape". A veces se trata de una sensación pasajera, por un momento el film lo logra. Luego hay otras que se quedan en nuestro corazón para siempre.
    Besitos Tocaya!!!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...